La degradación de los océanos representa una amenaza significativa para las comunidades y los derechos humanos en todo el mundo, en particular el derecho a un medio ambiente sano, según una experta independiente de las Naciones Unidas . Astrid Puentes Riaño, Relatora Especial sobre el derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, enfatizó que la protección de los ecosistemas marinos es una obligación fundamental de los Estados en virtud del derecho internacional de los derechos humanos.

Al presentar su informe ante el Consejo de Derechos Humanos, Puentes Riaño advirtió que el deterioro de la salud de los océanos exacerba las desigualdades globales y afecta desproporcionadamente a las poblaciones marginadas. Destacó la conexión esencial entre el bienestar humano y los ecosistemas marinos , destacando que estos vínculos se extienden más allá de las zonas costeras y afectan la seguridad alimentaria , la estabilidad climática y los medios de vida de millones de personas en todo el mundo.
Dado que el océano cubre el 70% de la superficie de la Tierra y aproximadamente 2.400 millones de personas viven a menos de 100 kilómetros de la costa, el informe subraya la urgencia de abordar múltiples amenazas, entre ellas el cambio climático , la sobrepesca, la contaminación, la minería en aguas profundas y el extractivismo.
La gobernanza débil y las lagunas políticas agravan la degradación de los océanos
A pesar de la existencia de más de 600 acuerdos internacionales destinados a la conservación marina , las deficiencias en la gobernanza, la falta de aplicación y la creciente violencia contra los defensores del medio ambiente siguen obstaculizando una protección efectiva. Puentes Riaño abogó por un enfoque integral y ecosistémico para la gobernanza de los océanos que integre principios de derechos humanos, políticas con perspectiva de género y conocimientos ancestrales.
Enfatizó que la protección de los ecosistemas marinos requiere una visión a largo plazo que considere los derechos de las generaciones presentes y futuras, a la vez que aborda las crisis planetarias actuales del cambio climático , la pérdida de biodiversidad y la contaminación. El informe insta a los Estados, las empresas y las organizaciones internacionales a tomar medidas inmediatas fortaleciendo las protecciones legales para la biodiversidad marina y las comunidades costeras.
La ONU pide estrategias inclusivas y a largo plazo para proteger los océanos
Las recomendaciones clave incluyen regulaciones más estrictas sobre la sobrepesca, el control de la contaminación y las industrias extractivas en alta mar, junto con la aplicación del principio de precaución en la toma de decisiones. Reconocer las contribuciones de los pueblos indígenas y los defensores de los océanos también es crucial para garantizar iniciativas de conservación inclusivas y eficaces.
Además, Puentes Riaño destacó la necesidad de una mayor cooperación internacional y apoyo financiero para los países en desarrollo en sus esfuerzos de conservación marina . Subrayó que los más afectados por la degradación de los océanos deben estar al frente de las decisiones políticas para impulsar soluciones significativas y sostenibles.
Sin una intervención urgente, la degradación de los ecosistemas marinos seguirá amenazando la biodiversidad, la seguridad alimentaria y los derechos fundamentales de millones de personas que dependen del océano para su supervivencia. «Necesitamos comprender claramente que los problemas oceánicos son cuestiones de derechos humanos, y debemos integrar esta perspectiva en todas las políticas y acciones relacionadas con los océanos», declaró Puentes Riaño. – Por EuroWire News Desk.
